Melanoma cutáneo


Descripción de la patología


Fuente de la imagen: http://elobservador.rctv.net

El melanoma es una enfermedad por la cual se forman células malignas en las células de la piel llamadas melanocitos, encargadas de dar coloración a la piel. Es considerado un cáncer agresivo, por su elevada invasividad, pese a que en un principio puede parecer algo superficial.
El melanoma puede curarse si se diagnostica y se trata con anticipación. Si un melanoma no se extirpa en sus estados iniciales, las células cancerosas pueden crecer hacia adentro —debajo de la superficie de la piel— e invadir tejidos sanos. Si se disemina a otras partes del cuerpo, puede ser difícil controlarlo.
Pese a que se trata de un cáncer agresivo por su elevada invasividad, el hecho de comenzar en la superficie cutánea favorece el rápido diagnóstico, ya que las personas con riesgo de padecer esta enfermedad poseen factores de riesgo visibles como antecedentes familiares, coloración de la piel, pecas, fragilidad a la exposición solar, etc., por lo que ellos mismos vigilan la evolución de sus lunares o a la aparición de nuevas manchas.

Protocolos

Protocolo de tratamiento

Extracto Propiedad Mañana Tarde Noche
Mico-Onco 1 0 1/0

Protocolo de mantenimiento

Extracto Propiedad Mañana Tarde Noche
Askorbato K-HdT 1
Mico-Corio PSK 3/6

En este tipo de patologías lo que se busca es un complemento que consiga mejorar la calidad de vida del paciente así como un aumento de su supervivencia.
Se ha demostrado que el uso de los hongos como coadyuvante en el tratamiento de quimioterapia o radioterapia de primera línea no interfiere en la efectividad del tratamiento clínico protocolizado. Existen numerosos estudios que demuestran la compatibilidad de la Micoterapia con los tratamientos quimioterapéuticos como son el caso de taxol con extracto de Agaricus blazei o de Lentinus edodes [Ahn et al., 2004; Okuno y Uno, 2011], carboplatino y VP16 (etoposide) con extracto de A. blazei [Ahn et al., 2004], cisplatino con extracto de L. edodes y con lentinan, un beta-glucano obtenido de L. edodes [Hirose et al., 2007; Ina et al., 2011], placlitaxel con lentinan [Kubota et al., 2009], irinotecan, 5-fluorouracil y levofolinato con extracto de L. edodes [Okuno et al., 2011]. También se ha demostrado la eficacia de Ganoderma lucidum para reducir la nefrotoxicidad de ciertos quimioterápicos como el cisplatin [Kao et al., 2013].
Los hongos no solo presentan una falta de interacción medicamentosa con los tratamientos clínicos convencionales sino que además poseen una sinergia mejorando la actividad de los mismos y la adherencia al tratamiento del paciente que al ver mejorada su calidad de vida y reducirse los efectos secundarios permiten que se completen los ciclos de tratamiento hospitalario.
Mayell 2011
Disminución de los efectos secundarios de la quimioterapia utilizando G. frondosa [Mayell, 2001].
La absorción de los fármacos convencionales se realiza a través de citocromos hepáticos que no coinciden con los citocromos que intevienen en la asimilación de los preparados fúngicos como el citocromo P450. Hifas da Terra posee extractos de hongos propios que han sido validados por diversos estudios científicos en cuanto a efectividad y a ausencia de interacción con los citocromos que involucran otros fármacos. Se ha demostrado que estos extractos presentan una posibilidad baja de interacción in vivo con otros medicamentos que se metabolizan a través del citocromo P450 [Fundación Medina].
Por lo tanto, la Micoterapia es un tratamiento de inmunoterapia natural sin efectos secundarios que es fundamental para la recuperación del paciente tanto en primera línea de tratamiento como para evitar recidivas en prevención o en mantenimiento de largos supervivientes.
Los beneficios de la Micoterapia en el tratamiento contra el cáncer reside en la capacidad de las moléculas bioactivas de los hongos de actuar en distintos frentes [Patel et al., 2012]:
– Los extractos de hongos contribuyen a paliar los efectos secundarios producidos por los tratamientos convencionales como la quimioterapia o la radioterapia [Mayell, 2001; Ahn et al., 2004; Ohno et al., 2013].
– Los polisacáridos de los hongos han mostrado efecto inmunoestimulador de diferentes tipos celulares del sistema inmune del propio organismo, lo que potencia las defensas naturales contra el cáncer [Rajasekar et al., 2008]. Los hongos poseen capacidad para mantener un elevado nivel de linfocitos, esencial para detectar y contribuir a la eliminación de células metastásicas. Sus efectos sobre el aumento en linfocitos T o células NK se ha demostrado en diversos estudios, en coadyuvancia con la QT o RT [Mizuno et al., 1998, Kodama et al., 2002].
– Igualmente, el interés de la Micoterapia se extiende a la actividad citotóxica directa que presentan algunos extractos de hongos sobre diferentes tipos de células tumorales [Nguyen et al., 2015; Elbatrawy et al., 2015]. Diversos triterpenos han mostrado efecto citotóxico frente a líneas celulares cancerígenas [Gao et al., 2002] y otras moléculas, entre ellas polisacáridos, han mostrado efecto proapoptótico de células cancerígenas [Müller et al., 2006; Wu et al., 2012].
– Diversos extractos de hongos poseen efecto antiangiogénico, es decir, inhiben la formación de vasos sanguíneos, lo que puede contribuir a comprometer el crecimiento de tumores [Kimura et al., 2004; Nguyen et al., 2015]. También se ha estudiado el efecto antimetastásico de ciertos componentes de los hongos [Kimura et al., 2004].
– Ciertos compuestos de los hongos (polifenoles, polisacáridos, vitaminas, carotenoides, minerales, esteroles, etc.) poseen efecto antioxidante que constituyen un mecanismo de defensa frente al daño oxidativo, evitando que un exceso de especies reactivas de oxígeno (ROS) dañen las células (Korzarski et al., 2015). También los extractos de ciertos hongos han mostrado efecto antimutagénico [Notoya-Menoli et al., 2001; Souza-Paccola et al., 2004].
Varios estudios han demostrado la acción antitumoral de diferentes componentes de Ganoderma lucidum (Reishi) (polisacáridos, triterpenos y esteroles) frente a líneas celulares de cáncer [Akihisa et al., 2007; Wu et al., 2001; Kimura et al., 2002; Raj et al., 2015]. También se ha determinado que los efectos antitumoral y antimetastásico de triterpenos de G. lucidum pueden ser debidos a la inhibición de la angiogénesis inducida por el tumor [Kimura et al., 2002]. Los polisacáridos, especialmente los beta-glucanos han mostrado poseer efecto antitumoral a través de su efecto inmunomodulador y antiangiogénico [Boh et al., 2007]. Estos polisacáridos también poseen efecto antioxidante y reducen el daño celular causado por mutagénicos [Boh et al., 2007]. Extractos de G. lucidum enriquecidos en terpenoides inhibieron el crecimiento tumoral de células de melanoma de ratón B16 in vivo y redujeron su viabilidad in vitro. El mecanismo de la actividad antitumoral del extracto comprende la inhibición de la proliferación celular y la inducción de muerte celular apoptótica dependiente de caspasas mediante la regulación al alza de la proteína p53 y la inhibición de la expresión de las proteínas Bcl-2. Además, el efecto antitumoral se relacionó con la producción de especies reactivas de oxígeno, mientras que la acción del antioxidante N-acetilcisteína recuperaba parcialmente la viabilidad celular [Harhaji Trajković et al., 2009].
Por otra parte, el Agaricus blazei (Champiñón del sol) es uno de los hongos más potentes para la regulación de la respuesta inmune debido a su contenido en proteoglucanos y β-glucanos que son potentes estimuladores de macrófagos, células NK y neutrófilos [Hetland et al., 2008 y 2011]. Estudios en ratones revelaron que el extracto acuoso de A. blazei aumentó significativamente los niveles de inmunoglobulina G en suero, aumentó el número de células T en el bazo y elevó la capacidad fagocítica en comparación con el grupo control. El consumo de A. blazei se asoció también con un aumento en la velocidad de proliferación de esplenocitos y en la secreción por esplenocitos del factor de necrosis tumoral alfa (TNF-α) [Chang et al., 2007]. También se ha demostrado su eficacia en la mejora de los efectos secundarios asociados a la quimioterapia (falta de apetito, alopecia, inestabilidad emocional, debilidad general, etc.) [Ahn et al., 2004] y en la calidad de vida en pacientes oncológicos en remisión [Ohno et al., 2013]. Además, A. blazei posee una elevada capacidad para frenar la neovascularización de los tumores, representando así una importante estrategia en la terapia antineoplásica [Kimura et al., 2004].
El hongo Grifola frondosa (Maitake) contribuye a frenar los procesos metastáticos, así como posibles recidivas. A pesar de que muchas personas son tratadas con éxito, es posible que el melanoma recidive. La capacidad antimetastásica del extracto de G. frondosa ha sido ampliamente estudiada. Grifola frondosa actúa indirectamente inhibiendo la metástasis mediante su efecto estimulador sobre el sistema inmunitario [Svagelj et al., 2012] así como mediante la inhibición de la adhesión de células tumorales a células endoteliales vasculares [Masuda et al., 2008; Masuda et al., 2013]. Hay estudios que sugieren que G. frondosa tiene la mayor actividad en la inhibición de crecimiento de tumores al administrarse tanto oral como intraperitonealmente [Nanba, 1997]. Además, de manera global, distintos autores afirman que la ingesta de extracto de G. frondosa también se traduce en una mejora de síntomas en pacientes de cáncer [Ulbricht et al., 2009].


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